Existen dias de dias, algunos son para trabajar sin parar en los que sobra energia y falta tiempo para completar todas las cosas por hacer. Hay otros dias en los que sentarse con una buena taza de te a ver el paisaje, escuchar la lluvia , romantiquear son mas que suficientes y dan por hecho y completado el dia.
Hoy es uno de esos dias en los que tengo poco trabajo y gracias a Dios tiempo para reconectarme conmigo misma, encontrar calma y serenidad. El dia me favorecio con una tarde lluviosa para inpirarme a relajarme y aceptar que no siempre se debe de mantener el ritmo agitado. A veces por sentirme productiva y dandome cuenta de todo lo que tengo que hacer y la cantidad de cosas que me hacen falta, me da un sentimiento de culpa que me inspira a llenar la agenda de actividades. Hoy me levante con una agenda suelta, nada obligatorio que hacer ya que mi trabajo no requiere de un horario de 8 a 5. Empece el dia estresada por no tener nada porque estresasrme y me di cuenta que hay algo que si puedo hacer en estos dias tranquilos y es mediatar, disfrutar del ritmo lento para parar ver para atras y analizar todo lo logrado, cacular lentamente cada uno de mis pasos hacia mis objetivos. Lo lento no le quita la productividad, simplemente es otro ritmo.
Hago relacion con las clases de yoga, hay dias en los que podemos hacer 100 saludos al sol, y todavia salir a bailar despues de eso. Otros, en los que es mejor soltarse por un largo rato en una apertura de cadera y realmente sentir cada musculo, cada tendon extenderse, cada bocado de aire inhalado. A eso puedo dedicar los dias tranquilos de lluvia, escuchar, leer, sentir, planear, soñar... y los mas importante, para no perder la respirar!